lunes, 10 de marzo de 2014

Evangelio según San Mateo 17,1-9

IIº Domingo 
de Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
16/3/14
Mt 17,1-9
Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado.
Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz.
De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús.
Pedro dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantará aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías".
Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y se oyó una voz que decía desde la nube: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo".
Al oír esto, los discípulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor.
Jesús se acercó a ellos, y tocándolos, les dijo: "Levántense, no tengan miedo".
Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús solo.
Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: "No hablen a nadie de esta visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos".
Palabra del Señor  
Reflexión
Escuchar a Jesús

El centro de ese relato complejo, llamado tradicionalmente “La transfiguración de Jesús”, lo ocupa una Voz que viene de una extraña “nube luminosa”, símbolo que se emplea en la Biblia para hablar de la presencia siempre misteriosa de Dios que se nos manifiesta y, al mismo tiempo, se nos oculta.
La Voz dice estas palabras: “Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo”. Los discípulos no han de confundir a Jesús con nadie, ni siquiera con Moisés y Elías, representantes y testigos del Antiguo Testamento. Solo Jesús es el Hijo querido de Dios, el que tiene su rostro “resplandeciente como el sol”.
Pero la Voz añade algo más: “Escuchadlo”. En otros tiempos, Dios había revelado su voluntad por medio de los “diez mandatos” de la Ley. Ahora la voluntad de Dios se resume y concreta en un solo mandato: escuchad a Jesús. La escucha establece la verdadera relación entre los seguidores y Jesús.
Al oír esto, los discípulos caen por los suelos “llenos de espanto”. Están sobrecogidos por aquella experiencia tan cercana de Dios, pero también asustados por lo que han oído: ¿podrán vivir escuchando solo a Jesús, reconociendo solo en él la presencia misteriosa de Dios?
Entonces, Jesús “se acerca y, tocándolos, les dice: Levantaos. No tengáis miedo”. Sabe que necesitan experimentar su cercanía humana: el contacto de su mano, no solo el resplandor divino de su rostro. Siempre que escuchamos a Jesús en el silencio de nuestro ser, sus primeras palabras nos dicen: Levántate, no tengas miedo.
Muchas personas solo conocen a Jesús de oídas. Su nombre les resulta, tal vez, familiar, pero lo que saben de él no va más allá de algunos recuerdos e impresiones de la infancia. Incluso, aunque se llamen cristianos, viven sin escuchar en su interior a Jesús. Y, sin esa experiencia, no es posible conocer su paz inconfundible ni su fuerza para alentar y sostener nuestra vida.
Cuando un creyente se detiene a escuchar en silencio a Jesús, en el interior de su conciencia, escucha siempre algo como esto: “No tengas miedo. Abandónate con toda sencillez en el misterio de Dios. Tu poca fe basta. No te inquietes. Si me escuchas, descubrirás que el amor de Dios consiste en estar siempre perdonándote. Y, si crees esto, tu vida cambiará. Conocerás la paz del corazón”.
En el libro del Apocalipsis se puede leer así: “Mira, estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa”. Jesús llama a la puerta de cristianos y no cristianos. Le podemos abrir la puerta o lo podemos rechazar. Pero no es lo mismo vivir con Jesús que sin él.
Fuente: J. A. Pagola     http://somos.vicencianos.org/comentarios

 

viernes, 7 de marzo de 2014

Videos Tiempo de Cuaresma: Cicatrices - Damos (Youtube: Dan Stevers)


Tiempo de Cuaresma 

 Dan Stevers   Subido el 25/02/2012 Download at http://www.danstevers.com/tienda/
All scars tell a story. The amazing story of the Gospel is that Jesus also has scars, but unlike our stories, His scars tell a beautiful story of love and forgiveness.
  • Categoría

    Entretenimiento    Licencia  Licencia de YouTube estándar
Es tiempo de Conversión, es tiempo de Cambiar,
 es tiempo de Dar
  Dan Stevers    Subido el 18/03/2011 Download here: http://www.danstevers.com/tienda
Giving is an essential part of following Jesus. This powerful video will encourage your church to give boldly. Perfect for setting up the offering or a message on giving.






Haz click en la imágen
 haz click en la imágen

jueves, 6 de marzo de 2014

Vídeos Reflexión: Iº Domingo Tiempo de Cuaresma - Ciclo A - (Monjas de Sant Benet - Ed. Verbo Divino) -





Evangelio según San Mateo 4,1-11

Iº Domingo 
de Tiempo de Cuaresma - Ciclo A -
09/3/14
Mt 4,1-11
Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. 
Después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, sintió hambre. 
Y el tentador, acercándose, le dijo: "Si tú eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes". 
Jesús le respondió: "Está escrito: "El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios". 
Luego el demonio llevó a Jesús a la Ciudad santa y lo puso en la parte más alta del Templo, diciéndole:
"Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: "Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra". 
Jesús le respondió: "También está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios". 
El demonio lo llevó luego a una montaña muy alta; desde allí le hizo ver todos los reinos del mundo con todo su esplendor, y le dijo: "Te daré todo esto, si te postras para adorarme". 
Jesús le respondió: "Retírate, Satanás, porque está escrito: "Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto". 
Entonces el demonio lo dejó, y unos ángeles se acercaron para servirlo. 
Palabra del Señor     
Reflexión
Nuestra gran tentación

La escena de “las tentaciones de Jesús” es un relato que no hemos de interpretar ligeramente. Las tentaciones que se nos describen no son propiamente de orden moral. El relato nos está advirtiendo de que podemos arruinar nuestra vida, si nos desviamos del camino que sigue Jesús.
La primera tentación es de importancia decisiva, pues puede pervertir y corromper nuestra vida de raíz. Aparentemente, a Jesús se le ofrece algo bien inocente y bueno: poner a Dios al servicio de su hambre. “Si eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes”.
Sin embargo, Jesús reacciona de manera rápida y sorprendente: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de boca de Dios”. No hará de su propio pan un absoluto. No pondrá a Dios al servicio de su propio interés, olvidando el proyecto del Padre. Siempre buscará primero el reino de Dios y su justicia. En todo momento escuchará su Palabra.
Nuestra necesidades no quedan satisfechas solo con tener asegurado nuestro pan. El ser humano necesita y anhela mucho más. Incluso, para rescatar del hambre y la miseria a quienes no tienen pan, hemos de escuchar a Dios, nuestro Padre, y despertar en nuestra conciencia el hambre de justicia, la compasión y la solidaridad.
Nuestra gran tentación es hoy convertirlo todo en pan. Reducir cada vez más el horizonte de nuestra vida a la mera satisfacción de nuestros deseos; hacer de la obsesión por un bienestar siempre mayor o del consumismo indiscriminado y sin límites el ideal casi único de nuestras vidas.
Nos engañamos si pensamos que ese es el camino a seguir hacia el progreso y la liberación. ¿No estamos viendo que una sociedad que arrastra a las personas hacia el consumismo sin límites y hacia la autosatisfacción, no hace sino generar vacío y sinsentido en las personas, y egoísmo, insolidaridad e irresponsabilidad en la convivencia?
¿Por qué nos estremecemos de que vaya aumentando de manera trágica el número de personas que se suicidan cada día? ¿Por qué seguimos encerrados en nuestro falso bienestar, levantando barreras cada vez más inhumanas para que los hambrientos no entren en nuestros países, no lleguen hasta nuestras residencias ni llamen a nuestra puerta?
La llamada de Jesús nos puede ayudar a tomar más conciencia de que no sólo de bienestar vive el hombre. El ser humano necesita también cultivar el espíritu, conocer el amor y la amistad, desarrollar la solidaridad con los que sufren, escuchar su conciencia con responsabilidad, abrirse al Misterio último de la vida con esperanza.              Fuente: Refl. J. A. Pagola   http://somos.vicencianos.org/comentarios

domingo, 2 de marzo de 2014

Video Reflexión - Libro Digital: Cuaresma

Evangelio según San Mateo 6,1-6.16-18 - Miércoles de Ceniza -

Miércoles de Ceniza
de Tiempo de Cuaresma
05/3/14
Mt 6,1-6.16-18
Jesús dijo a sus discípulos: Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo. 
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. 
Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 
Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. 
Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa. 
Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, 
para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 
Palabra del Señor     
Reflexión
  • El miércoles de Cenizas es el inicio de la Cuaresma, el tiempo de preparación para la Pascua.
  • La lectura del profeta Joel (Jl. 2, 12-18) invita a abrir el corazón para que Dios lo renueve. El mensaje central de la Cuaresma es la conversión, el cambio de vida, de corazón y de mentalidad para acoger en nuestra vida la Buena Noticia de Jesús Resucitado.
  • La Iglesia nos propone un camino para vivir la conversión, y en ese camino hay tres actitudes que son signo de cambio del corazón: la oración, la ayuda al necesitado y el ayuno.
  • En los tiempos bíblicos cuando el pueblo realizaba penitencia porque quería pedir perdón a Dios y cambiar, expresaba esta penitencia con el signo de ponerse cenizas sobre la cabeza. Manifestaba así su «humildad» (palabra que tiene la misma raíz que «humus», tierra) y se comprometía a vivir la conversión. Como práctica de penitencia se ayunaba.
  • Nuestros pastores nos piden que vivamos estas tres actitudes en Cuaresma. La oración que nos pone en diálogo con Dios, a la escucha de su Palabra. El ayuno, a través de realizar algún sacrificio voluntario profundizado en actos concretos de misericordia a los hermanos que sufren. Y la ayuda al necesitado, expresada en el texto por la palabra «limosna» que nos compromete a compartir de verdad nuestros bienes con los demás.
 Preguntas para partir de la vida
¿Qué significa la Cuaresma?
¿Qué experiencias de preparación, de desierto, recordamos en la Biblia?
¿Cómo nos hemos preparado para la Pascua en otros años? Compartir experiencias.

Preguntas para profundizar el evangelio
• Ubicar el texto leído en el contexto más amplio de las enseñanzas de Jesús en el sermón del Monte (buscar en la Biblia, Mt. Capítulos 5, 6 y 7).
• ¿Qué recomienda Jesús? ¿Cuáles son las tres buenas acciones que propone para vivir?
• ¿Qué sugiere para cada una de estas acciones? ¿Qué encontramos en común para todas ellas?
• ¿Cómo vivimos, personal y comunitariamente, estas acciones de discípulas y discípulos de Jesús?
Fuente: http://www.buenasnuevas.com/biblia/orar/orarconlapalabra-13.htm