Pquia. San Pio X, Mar del Plata: Proyecto basado en las directivas del Padre M, Bautista. Como devotos de la Divina Misericordia del Señor, surge la necesidad de ver reflejada en la acción la Misericordia de Dios, queremos dar a conocer las obras de Misericordia, corporales y espirituales especialmente con los pecadores, consolando y asistiendo a los pobres, afligidos y enfermos. Jesús privilegió a los pobres y sufrientes (Lc. 6,20 ss), Él nos enseña a ver en el enfermo a Cristo (Mt. 25,31-46)
miércoles, 28 de junio de 2017
Evangelio según San Mateo 10,37-42 - "La realidad para seguir a Jesús" -
13º Domingo
Tiempo Ordinario - Ciclo A
"La realidad para seguir a Jesús"
2/07/17
Mt 10, 37-42
Tiempo Ordinario - Ciclo A
"La realidad para seguir a Jesús"
2/07/17
Mt 10, 37-42
"El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.
El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.
El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a aquel que me envió.
El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo.
Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa."
Palabra del Señor
Reflexión
MISIÓN Y HOSPITALIDAD
“Un día pasaba Eliseo por Sunem y una mujer rica lo invitó con insistencia a comer. Y siempre que pasaba por allí iba a comer a su casa” (2Re 4,8). Así comienza la primera lectura que se proclama en este domingo decimotercero del tiempo ordinario. El texto continúa con la referencia a dos datos importantes.
• En primer lugar esta mujer de Sunem sugiere a su marido preparar en la casa una habitación, para que el profeta Eliseo pueda hospedarse allí cuando pase de camino.
• En segundo lugar, Eliseo recompensa aquel gesto de hospitalidad con una solemne promesa: “El año que viene, por estas mismas fechas abrazarás un hijo”.
La mujer practica la hospitalidad con un profeta y él profetiza que el premio será el don de la vida. Con razón podemos “cantar eternamente las misericordias del Señor” (Sal 88).
El cristiano sabe que su fidelidad al Señor no quedará sin recompensa: “Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él” (Rom 6,8). A la hora del premio, Jesucristo no puede ser menos generoso que el profeta Eliseo
UNA FAMILIA UNIVERSAL
En el evangelio que hoy se proclama continúa el llamado “Discurso del envío” (Mt 10,37-42). Jesús no desprecia la familia humana. Pero, con un lenguaje interpelante establece una jerarquía de valores que incluye la radicalidad de la llamada.
La importancia de los lazos familiares pone de relieve esa mayor generosidad que exige el seguir al Maestro. Sin embargo, Jesús ofrece a sus discípulos la hospitalidad de una nueva familia universal que ni siquiera conocen todavía.
• “El que os recibe a vosotros, me recibe a mí y el que me recibe a mí, recibe al que me ha enviado”. He ahí una promesa que abre un espléndido horizonte a quien ofrece hospedaje al misionero, identificado con Jesús y con su Padre celestial.
• “El que recibe a un profeta… tendrá recompensa de profeta, y el que recibe a un justo tendrá recompensa de justo”. Es verdad que el amor auténtico florece en el terreno de la gratuidad. Pero Jesús no olvida pregonar la gratitud que alcanzará la hospitalidad.
LA PÉRDIDA Y EL HALLAZGO
Todo el texto evangélico juega con las paradojas y las contraposiciones. Evocar lo que se deja ayuda a subrayar el valor de lo que se encuentra. Los que tratan de seguir a Jesucristo no pueden olvidar ese contraste, esa trasmutación de los valores que proclaman sus palabras:
• “El que encuentre su vida la perderá”. Hay una avaricia que se manifiesta en abrazar con ansia todo lo que uno ha tratado de conseguir. Todo eso en lo que habitualmente se coloca la comodidad o el prestigio. Pero a fin de cuentas se descubre que ni la codicia genera dignidad, ni la traición al ideal comporta la felicidad.
• “El que pierda su vida por mí, la encontrará”. A veces hay que optar por un bien que no siempre parece razonable al observador. Si esa decisión acucia al investigador o al que entrega su vida por intentar defender a otra persona, mucho más relevante es para quien entrega su vida por Cristo y su mensaje.
- Señor Jesús, tú nos llamas a seguirte con generosa radicalidad. Bien sabemos que los bienes que dejamos no dejan de ser bienes. Pero tú nos ayudas a comprender el bien incomparable de vivir tu vida y de entregar la nuestra por ti. Bendito seas, Señor.
José-Román Flecha Andrés

miércoles, 21 de junio de 2017
Evangelio según San Mateo 10,26-33 - "Jesús pide no tener miedo" -
12 º Domingo
Tiempo Ordinario - Ciclo A
"Jesús pide no tener miedo"
25/06/17
Mt 10,26-33
Tiempo Ordinario - Ciclo A
"Jesús pide no tener miedo"
25/06/17
Mt 10,26-33
Jesús dijo a sus apóstoles: "No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido. Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas. No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena. ¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas?. Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo. Ustedes tienen contados todos sus cabellos. No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros. Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo. Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres."
Palabra del Señor
Reflexión
LA VIDA Y SU SENTIDO
“Cantad al Señor, alabad al Señor, que libró la vida del pobre de manos de los impíos” (Jer 20,13). Así termina la primera lectura que se proclama en este domingo duodécimo del tiempo ordinario. Antes hemos oído que Jeremías escuchaba los comentarios amenazadores de sus vecinos. Trataban de delatarlo, de atraparlo y de vengarse de él.
Esa situación no es exclusiva de Jeremías, La experiencia repetía en su pueblo que nadie es profeta en su tierra. También fuera de ella, quien anuncia la verdad y denuncia la mentira será acusado de no respetar el orden establecido. En algunos lugares el mensajero de la justicia es directamente asesinado. En otros, se comienza por declarlo “persona non grata”.
Muy oportunamente, en el salmo responsorial se nos invita a repetir una súplica cargada de confianza: “Que me escuche tu gran bondad, Señor” (Sal 68). Que nos alcance la gracia que Dios nos otorga por Jesuscritso, como nos dice san Pablo (Rom 5,12-15).
EL MIEDO Y LA LIBERTAD
La persecución aparece también en el evangelio que hoy se proclama (Mt 10,26-33). El texto forma parte del llamado “Discurso de envío”. Los discípulos de Jesús han de saber que la misión no va a ser fácil. En las exhortaciones de Jesús hay una advertencia y un aviso
• Jesús advierte a sus discípulos que no han de tener miedo a los hombres, porque lo oculto y escondido llegará a saberse un día. Así que han de estar dispuestos a pregonar a la luz del día lo que Jesús les ha ido enseñando en privado.
• Jesús avisa a sus discípulos de que no han de temer a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Así que han de saber valorar el tesoro de su libertad. La vida es importante, pero no deben ponerse en el peligro de perder el sentido último de la vida.
Las palabras de Jesús son una invitación a anunciar el mensaje con decisión y libertad. El mensajero podrá perder la vida en la misión, pero nadie puede arrebatarle el gozo de haber sido elegido para llevarla a cabo.
LA CONFIANZA Y LA FIDELIDAD
De todas formas, habrá ocasiones en las que los discípulos de Jesús se preguntarán si merece la pena arriesgar tanto por la misión que les ha sido encomendada. Jesús parece intuir ese titubeo y responde con una parábola y una promesa.
• Todos conocen el precio de los gorriones que se venden en la plaza por una moneda insignificante. Pero de todos ellos se cuida el Padre. Con más razón se cuidará de los que han sido elegidos por Jesús. Hasta de sus cabellos lleva cuenta Dios. Así que han de caminar y vivir alimentando la confianza.
• A lo largo de la misión, los enviados tendrán ocasiones de dar testimonio de su Maestro y ocasiones para renegar de él. Tendrán que aprender a optar. Y recordar que un día el Señor los reconocerá o los ignorará según su comportamiento. Así que han de caminar y vivir manteniendo la fidelidad a la llamada.
- Señor Jesús, te agradecemos que nos hayas elegido para continuar tu misión en la tierra. Nos has recordado la atención que nos presta “nuestro Padre” y nos anuncias el premio que “tu Padre” concederá a nuestra lealtad. Ayúdanos a descubrir el sentido de la vida y a entregarla por ti si es preciso.
José-Román Flecha Andrés

lunes, 19 de junio de 2017
sábado, 17 de junio de 2017
jueves, 15 de junio de 2017
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