martes, 29 de diciembre de 2015

Video Reflexión Canción. 1 de Enero: Solemnidad Santa María Madre de Dios - Tiempo de Navidad - Ciclo C - (Youtube) -




Evangelio según San Lucas 2, 16-21 - Solemnidad Santa María, Madre de Dios

Tiempo de Navidad
Santa María, Madre de Dios
1/1/15
Lc 2, 16-21

Los pastores fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre.
Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño, y todos los que los escuchaban quedaron admirados de que decían los pastores.
Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón.
Y los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, conforme al anuncio que habían recibido.
Ocho días después, llegó el tiempo de circuncidar al niño y se el puso el nombre de Jesús, nombre que le había sido dado por el Ángel antes de su concepción.
Palabra del Señor   
Reflexión

Ciertamente esta debía ser una noticia que debía movernos al entusiasmo y a la prisa. Esto es lo que provocó en los pastores. Se trataba de un asunto que no podía esperar, que no podía ser postergado…Por eso fueron a toda prisa
¿Por qué será que más bien tendemos a tomarnos el tiempo del mundo, como si no fuera urgente? En muchas cosas, pero particularmente en lo que concierne a Dios somos   preferimos dejarlo para otro día, para otro momento. Sí, sabemos y reconocemos que es lo correcto, que es lo que corresponde, pero postergamos nuestra decisión y nuestra acción para otro momento. Y, lamentablemente ese momento nunca llega o llega demasiado tarde, cuando podíamos haber evitado tanto, si actuábamos oportunamente. El llamado del Señor es urgente. Requiere atención, decisión y acción inmediata, es por eso que fueron a toda prisa
Debemos vivir con intensidad, lo que quiere decir que nuestros días y nuestras horas deben estar llenos y completamente dedicados a aquello para lo que estamos aquí. No hay tiempo que perder. Cada segundo es un regalo de Dios, al que no sabemos si seguirá otro…¿o es que lo sabemos? Y si no lo sabemos, ¿por qué actuamos como si lo supiéramos? No nos damos cuenta que cada minuto y cada segundo que pasa es como el agua que discurre por un río, no volverá jamás. Entonces lo importante es estar enfocados y tener el coraje, decisión, voluntad y perseverancia para hacer cada segundo lo que debemos…Si, ya se que esto parece un poco exagerado y que quizás seamos muchos los que no llegamos a cumplirlo…Pero esa debe ser nuestra actitud, como la de los pastores que fueron a toda prisa.Actuamos como si tuviéramos todo el tiempo a nuestra disposición, como si no hubiera apuro o como si tuviéramos el control del tiempo. Sin embargo no sabemos ni el momento ni el lugar. Claramente esta es una invitación a actuar con la celeridad y la urgencia que el momento demanda. No, no es cuestión de angustiarnos o estresarnos, porque los cristianos debemos vivir en paz, alegres y llenos de esperanza. El estrés y la angustia no son propios del cristiano, que sabe que todas las cosas de Dios tienen su tiempo. Sin embargo podemos reconocer lo que requiere nuestra inmediata atención y ponemos los medios a nuestro alcance para hacer aquello que debemos.
¡Dejémonos guiar por el Espíritu! ¡Tengamos fe! El a cada nada nos va diciendo lo que debemos hacer. Al menos yo lo siento así. Siento esa voz que me dice lo que debo hacer en cada ocasión, cada día, desde que amanece…Pero constantemente la estoy acallando o postergando sus exigencias. La rutina y la costumbre pueden más y finalmente me veo envuelto en un sin número de actividades, pero aquella a la que me movió el Espíritu a primera hora o varias veces al día, la voy postergando y postergando hasta que llega el fin del día y me digo mañana lo haré…lo que muchas veces no ocurre. ¡Hagamos aquella buena obra que nuestro corazón nos dicta! ¡Hagámola HOY! No la dejemos para mañana, porque no sabemos si estaremos aquí. El Señor ha llegado y está aquí entre nosotros. No lo hagamos esperar. Hagamos como los pastores que fueron a toda prisa.
http://www.aqplink.com/



Video Canción. Día 1 de Enero Jornada Mundial de la Paz - LA, PAZ por Perales - (Youtube)

FELIZ AÑO NUEVO

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Dios ha sido fiel en el año que termina
y su fidelidad nos seguirá en el año que comienza,
sus bondades nos alcanzan y llenan nuestras vidas.
Que la paz de Dios y su amor te cubran en el año nuevo.
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sábado, 26 de diciembre de 2015

Video Canción: A La Sagrada Familia (Youtube)

Video Reflexión: 2º Domingo de Tiempo de Navidad - Ciclo C - "Fiesta de la Sagrada Familia" - (Ed. Verbo Divino - Youtube) -



Evangelio según San Lucas 2,41-52 - "Fiesta de la Sagrada Familia" -

1º Domingo
Tiempo de Navidad

Sagrada Familia de Jesús, María y José
27/12/15
Lc 2,41-52

Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua.
Cuando el niño cumplió doce años, subieron como de costumbre,  y acababa la fiesta, María y José regresaron, pero Jesús permaneció en Jerusalén sin que ellos se dieran cuenta.
Creyendo que estaba en la caravana, caminaron todo un día y después comenzaron a buscarlo entre los parientes y conocidos.
Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén en busca de él.
Al tercer día, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas.
Y todos los que los oían estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas.
Al ver, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: «Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos angustiados».
Jesús les respondió: «¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?».
Ellos no entendieron lo que les decía.
El regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazón.
Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia, delante de Dios y de los hombres.
Palabra del Señor
Reflexión  
FAMILIA Y MISERICORDIA
Este año ha estado marcado por la celebracion del Sínodo de Obispos sobre la Familia y por el inicio del Año Santo de la Misericordia. Han sido dos grandes eventos en la vida de la Iglesia. Pero no pueden quedar en eso. Seguramente los dos acontecimientos tienen algo que decir a nuestras familias cristianas.
El Sínodo ha analizado la situacion de la familia en el mundo de hoy, en el que se entrecruzan tantas ideas diversas sobre el amor y la fidelidad conyugal, sobre el matrimonio y el servicio a la vida. Ha sido una ocasión para preguntarnos cómo vivimos en familia. Y cómo anunciamos los valores de la familia cristiana.
El Año Santo de la Misericordia nos invita a implorar el perdón de Dios y a reconocer las misericordias de que ha inundado nuestra vida. Y nos invita también a impartir generosamente el perdón que recibimos de él y a practicar con asiduidad las obras de misericordia. También en estos dos aspectos, la familia ha de examinar su ser y su misión.

BÚSQUEDA Y ENCUENTRO
Conocemos bien el texto evangélico que se proclama en esta fiesta (Lc 2, 48-52). El episodio del Niño perdido y hallado en el templo no es un relato sobre la travesura de un adolescente. Menos aún es la noticia de un matrimonio que se desentiende de su hijo durante unos días.
Este relato es un anticipo de la pasión y muerte de Jesús, perdido y secuestrado por las autoridades del templo y encontrado al tercer día gracias a la intervención del Padre celestial. Es una meditación en la que sobresalen dos preguntas de Jesús.
- “¿Por qué me buscabais? La categoría de la “búsqueda” es muy inmportante en la Biblia. También a nosotros se nos dirige esa pregunta de Jesús. ¿Sabemos en realidad por qué le buscamos? ¿No estaremos buscándonos a nosotros mismos?
- “¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?” También esa pregunta nos interpela. ¿Sabemos en realidad dónde tiene que estar Jesús? ¿No lo situamos con frecuencia en el terreno de nuestros propios intereses?

ESPACIO PARA LA MISERICORDIA
La fiesta de la Sagrada Familia puede pasar inadvertida en medio de los festejos de la Navidad. Son muchas las cosas que atraen y ocupan nuestra atención. En este año jubilar de la misericordia, la fiesta de la Sagrada Familia debería tener para nosotros un carácter muy especial.
• La familia es una escuela donde se escucha con atención y se proclama con decisión y alegría la palabra de la misericordia.
• La familia es, además. un santuario donde se invoca en oración ese don y se celebra esa gracia del perdón.
• La familia es, finalmente, un taller en el que se trata de poner en práctica esa tarea y esa responsabilidad de la compasión.
- Señor Jesús, tú conoces bien las esperanzas y los fracasos de nuestras familias. En este día te pedimos ardientemente por nuestras familias humanas. Que en ellas todos puedan ir creciendo, como tú, en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.
José-Román Flecha Andrés

Video Reflexión - La Primera Venida - Dan Stevers

martes, 22 de diciembre de 2015

FELIZ NAVIDAD


Os ha nacido el Salvador...
hoy abre tu corazón y recíbele con amor,
 para que permanezca en ti las bendiciones,
 la felicidad, la paz y el amor.

Video Reflexión: Evangelio Natividad del Señor - Tiempo de Navidad - (Ed. Verbo Divino - Monjas de Sant Benet) -


Evangelio según San Juan 1, 1-5; 9-14 - Natividad del Señor -

Tiempo de Navidad
Natividad del Señor
25/12/15
Jn 1, 1-5; 9-14


Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.
Al principio estaba junto a Dios.
Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe.
En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la percibieron.
La Palabra era la luz verdadera que, al venir a este mundo, ilumina a todo hombre.
Ella estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de ella, y el mundo no la conoció.
Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron.
Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios.
Ellos no nacieron de la sangre, ni por obra de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino que fueron engendrados por Dios.
Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad.

Palabra del Señor 
Reflexión 
... La Comunidad cristiana en la Navidad celebra la venida de Jesús, el Hijo amado de Dios. Y su venida salvadora (eso significa “mesiánica”) es una etapa decisiva en la historia del Reino y un acercamiento insospechado del advenimiento de Dios.
La fe de los cristianos celebra el misterio de la Palabra hecha carne. La Navidad, especialmente, es palabra densa, real, sustancial porque es profunda revelación, e inmensa manifestación.
Palabra significa revelación personal, apertura de lo más personal de Dios: su amor, su misericordia, su paternidad, su entrañable ternura. Sin la Navidad, sin la encarnación, nuestra vivencia de Dios habría estado sometida a aberraciones, porque nos faltaría la luz de esta revelación.
Gracias a la Palabra hecha carne sabemos que el Dios verdadero no es el «Dios de los filósofos», el Dios teísta, sino el que comparte nuestro destino en todo, el que entra en el juego y el riesgo de la historia, que es el riesgo de la muerte. Por tanto, su cercanía al hombre cobra una proximidad inusitada. Dios echa sobre sus espaldas todo el rebajamiento y humildad de los pobres, los oprimidos, los olvidados, y así nos descubre un rostro de Dios que nosotros no nos hubiéramos atrevido a imaginar. Tras la encarnación, Dios es Señor no por la fuerza, sino por la humildad; no por el poder, sino por la debilidad; no por la coacción, sino por el silencio.
Ese es el lenguaje inefable de la Palabra hecha carne; un lenguaje de actos, de amor, de verdad profunda y personal.
Lo que ocurre es que cada uno ponemos contenidos muy distintos detrás de la palabraNAVIDAD. ¡Cómo no! Y mira que para un cristiano, la Navidad tiene que ser ALGO, algo distinto de lo que se ve en la calle… Por eso, “CONTEMPLO BELÉN” y… efectivamente, es algo NUEVO, es algo DESCONCERTANTE: es tanta la sencillez, la humildad de Belén, que definitivamente, confieso que la NAVIDAD cristiana es DIFERENTE.
¿Quieres saber lo que es la Navidad? CONTEMPLA BELÉN: no hay otra forma de saberlo.Acércate; no le tengas miedo. ¡Sólo es un niño!
http://www.bidean.net/  

viernes, 18 de diciembre de 2015

Video Reflexion Evangelio 4º Domingo de Tiempo de Adviento - Ciclo C - "Confía y Sirve" - (Ed. Verbo Divino - Monjas de Sant Benet - Youtube)





Evangelio según San Lucas 1, 39-45 - "Confía y Sirve" -

4º Domingo
de Tiempo de Adviento - Ciclo C
Confía y Sirve
20/12/15
Lc 1, 39-45
En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá.
Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: «¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?
Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno.
Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor».
Palabra del Señor  
Reflexión 
EL GRITO DE ISABEL
“Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel” Así comienza la primera lectura que se lee en la misa de este cuarto domingo de Adviento (Mi 5,2). Seguramente el profeta Miqueas recuerda la elección de David por parte del profeta Samuel. En aquella pequeña aldea había ungido a aquel joven como futuro rey de Israel.
La pequeñez del lugar de origen marcaba un fuerte contraste con la grandeza del reino que se vislumbraba en el futuro. Así que la observación de la pequeñez de Belén resonaba en la memoria como una parábola y una profecía. Evidentemente, Dios tiene su predilección por lo que parece insignificante a los ojos de los hombres.
También hoy, son los gestos de los más humildes y de los más pequeños los que nos ayudan a abrir los ojos para descubrir las señales de Dios. Las palabras de los más pequeños y marginados nos llevan con frecuencia a descubrir la verdad y la actualidad del Evangelio.

EL SALUDO Y LA ALEGRÍA
En el evangelio de Lucas que se proclama en este cuarto domingo de Adviento (Lc 1, 39-45) aparecen dos mujeres. Las dos están esperando un hijo, cuyo nacimiento parecía totalmente imposible. Dios nos sorprende al elegir la pequeñez de Belén. Pero más nos sorprende por el modo como viene el Mesías a nuestro mundo.
En el relato se repiten por tres veces las palabras que se refieren al saludo entre María e Isabel. El saludo es siempre signo de un encuentro humano. Es una señal de cortesía. Pero es también manifestación de la buena voluntad. Implica la mutua acogida. Y el intercambio de buenos deseos. De una buena noticia. 
Por otra parte, el saludo de María a Isabel suscita la alegría del niño, que salta de gozo en el vientre de su pariente Isabel. María es modelo de evangelización. Lleva consigo una buena noticia. En realidad su sola presencia es ya portadora de un buen mensaje. Y de un buen Mensajero.

BENDICIÓN Y DICHA
Isabel acoge y saluda a María con un grito de alegría. Y le dirige dos palabras típicas de la fe que ha heredado de su pueblo y que se está convirtiendo en vida en su propia vida.
• “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!” María y su hijo son depositarios de las bendiciones del Altísimo. Pero esa bendición no es un privilegio para ser guardado con celo. Tanto el Hijo como la Madre habrán de ser fuente de bendición para generaciones enteras de creyentes.
• “Dichosa tú que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”. A María se dirige la primera bienaventuranza del Evangelio. Efectivamente, ella es feliz no sólo por su maternidad, sino por su fe. Como dice san Agustín, “la Palabra de Dios se hizo vida en su vientre porque antes se había hecho verdad en su mente”.
- Padre celestial, en el encuentro de María e Isabel se hace visible tu misericordia compasiva y tu encuentro con nuestra humanidad. Que nuestra fe acoja tu presencia en este mundo y nos dé fuerza para reconocerla y anunciarla con alegría.
José-Román Flecha Andrés

jueves, 10 de diciembre de 2015

Evangelio según San Lucas 3, 2b-3.10-18 - "Comparte con Alegría" -

3º Domingo
de Tiempo de Adviento - Ciclo C
"Comparte con Alegría"
13/12/15
Lc 3, 2b-3.10-18

Dios dirigió su palabra a Juan, hijo de Zacarías, que estaba en el desierto.Este comenzó entonces a recorrer toda la región del río Jordán, anunciando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados.
La gente le preguntaba: «¿Qué debemos hacer entonces?».
El les respondía: «El que tenga dos túnicas, dé una al que no tiene; y el que tenga qué comer, haga otro tanto».
Algunos publicanos vinieron también a hacer bautizar y le preguntaron: «Maestro, ¿qué debemos hacer?».
El les respondió: «No exijan más de lo estipulado».
A su vez, unos soldados le preguntaron: «Y nosotros, ¿qué debemos hacer?». Juan les respondió: «No extorsionen a nadie, no hagan falsas denuncias y conténtense con su sueldo».
Como el pueblo estaba a la expectativa y todos se preguntaban si Juan no sería el Mesías,
él tomó la palabra y les dijo: «Yo los bautizo con agua, pero viene uno que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de desatar la correa de sus sandalias; él los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego.
Tiene en su mano la horquilla para limpiar su era y recoger el trigo en su granero. Pero consumirá la paja en el fuego inextinguible»
Y por medio de muchas otras exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Noticia.
Palabra del Señor 
Reflexión
ALÉGRATE
“Alégrate, hija de Sión, grita de gozo, Israel, Regocíjate y disfruta con todo tu ser, hija de Jerusalén”. El tercer domingo del Adviento está marcado por el signo de la alegría. Así lo refleja esta exhortación del profeta Sofonías, que se proclama en este día (Sof 3,14).
Es verdad que, con demasiada frecuencia, en este mundo nuestro se confunde la alegría con la satisfacción. Ponemos nuestra alegría en las cosas que poseemos o adquirimos. O en el triunfo de nuestro partido político o de nuestro equipo favorito. 
Es legítimo alegrarse por estas cosas y por otras muchas que nos gustan y nos ofrecen un descanso. Pero el profeta Sofonías anota la causa última de la alegría de su pueblo: “El rey de Israel, el Señor, está en medio de ti, no temas mal alguno” (Sof 3,15).
Mientras se acerca la celebración del nacimiento de Jesús, podemos examinar nuestra conciencia para ver qué es lo que nos produce alegría. Y por qué muchas personas dicen que estos días de fiesta sólo les producen tristeza. 

PREGUNTAS Y RESPUESTAS
El evangelio de Lucas que leemos en este tercer domingo de Adviento (Lc 3, 10-16) nos recuerda las preguntas que suscita en las gentes la predicación de Juan, hijo de Zacarías. En realidad es siempre la misma pregunta: “Entonces, ¿qué hacemos?” 
• En primer lugar, Juan exhorta a todos a compartir sus vestidos y su comida con los que padecen necesidad. Con ello, evoca algunas de las obras que constituyen el verdadero ayuno, como ya decían los antiguos profetas (Is 58,7). 
• A los publicanos o cobradores de tributos, Juan les exhorta a no exigir a las gentes más de lo establecido. Esa era, en efecto, la crítica más habitual a los que contrataban ese servicio y trataban de beneficiarse a costa de los contribuyentes.
• A los soldados les responde pidiéndoles que no hagan extorsión a nadie, que se contenten con su paga y que no utilicen su puesto para aprovecharse de las gentes por medio de falsas denuncias. 

EL NUEVO BAUTISMO
Como se ve, Juan no se andaba por las ramas. Sus indicaciones eran atinadas. Y verdaderas, puesto que revelaban su propia vida. Por eso todos se preguntaban si Juan no sería el Mesías. Pero él sólo pretendía anunciar al que venía detrás de él:
• El que viene es más fuerte que Juan. Pero su fortaleza no se manifestará en la violencia, sino en el servicio humilde a los demás. 
• El que viene bautiza con Espíritu Santo y fuego. El Espíritu es el aliento que da vida y el fuego el elemento que calienta y purifica de la escoria.
• El que viene trae en su mano el bieldo. Ese instrumento de labranza es la horca para aventar la parva y separar el trigo de la paja. Ante el Mesías se estima lo que vale y alimenta y se desecha todo lo que ha de ser arrojado al fuego
- Señor Jesús, nos alegra de verdad la próxima celebración de tu nacimiento. Que esa alegría nos ayude a cambiar de vida, a rechazar nuestras idolatrías y a aceptar ese nuevo bautismo con el que tú sometes a discernimiento nuestros deseos y nuestras obras. Ven Señor Jesús.
José-Román Flecha Andrés

martes, 8 de diciembre de 2015

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Video Reflexión: 2º Domingo de Tiempo de Adviento - Ciclo C - "Preparad el Camino al Señor" ( Ed. Verbo Divino - Monjas de Sant Benet - Youtube) -






Evangelio según San Lucas 3, 1-6 - "Preparad el Camino al Señor" -

2º Domingo
de Tiempo de Adviento - Ciclo C
"Preparad el Camino al Señor"
6/12/15
Lc 3,1-6
El año decimoquinto del reinado del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato gobernaba la Judea, siendo Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanias tetrarca de Abilene, bajo el pontificado de Anás y Caifás, Dios dirigió su palabra a Juan, hijo de Zacarías, que estaba en el desierto.
Este comenzó entonces a recorrer toda la región del río Jordán, anunciando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados, como está escrito en el libro del profeta Isaías: "Una voz grita en desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos.
Los valles serán rellenados, las montañas y las colinas serán aplanadas. Serán enderezados los senderos sinuosos y nivelados los caminos desparejos.
Entonces, todos los hombres verán la Salvación de Dios."
Palabra del Señor 
Reflexión
MONTES Y VALLES
“En el desierto preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen”.
Esas imágenes pueden encontrarse ya en la segunda parte del libro de Isaías (40, 3-4). Una voz invita a abrir en el desierto una calzada para el Señor. Se anuncian las maravillas de un nuevo éxodo. Dios ha de conducir a su pueblo de la esclavitud a la libertad.
En este segundo domingo de adviento, se proclama un texto del profeta Baruc en el que se encuentran las mismas imágenes (Bar 5, 1-9). Ya no se trata de una exhortación. Es la noticia de la iniciativa de Dios. Él manda abajarse a los monte y rellenar los barrancos. Él ordena a los árboles que ofrezcan sombra a su pueblo mientras camina por el desierto.
La promesa de Dios alegra los corazones de sus hijos. Y estos gozan anticipando la liberación que Dios promete. El gozo de la esperanza se desborda sobre la creación entera.

CONVERSIÓN Y PERDÓN
Los antiguos poemas de los profetas reaparecen siglos más tarde en la boca de Juan, hijo de Zacarías. El evangelio de Lucas pone buen cuidado en anotar los datos precisos para situar en la historia el eco de una nueva profecía (Lc 3, 1-6). Las palabras son idénticas, pero el sentido es diferente.
• Tanto el profeta que sigue a Isaías como Baruc evocaban una voz que en el desierto invitaba a las gentes a la alegría y al consuelo. Juan es la voz que resuena en el desierto, exhortando a las gentes a la conversión para obtener el perdón de sus pecados.
• En otro tiempo se anunciaba que era Dios mandaba allanaba los caminos para que su pueblo pudiera caminar hacia la libertad. Ahora se pide a las personas cambien su conducta y allanen los caminos para que todos puedan ver la salvación de Dios.
• Los antiguos profetas ofrecían un consuelo al pueblo de Dios, sometido a esclavitud en Babilonia. El nuevo profeta exhorta a la conversión a sus oyentes para que se conviertan en el nuevo pueblo de Dios y se vean libres de la esclavitud de su egoísmo.

LO TORCIDO Y LO ESCABROSO
“Que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale”. Al leer aquellos versos (Is 40,5), los hijos de Israel agradecían a Dios las maravillas con que los devolvía a sus tierras para reedificar la Ciudad Santa. Aquel poema se hace promesa en la boca del bautista: 
• “Lo torcido será enderezado”. En los textos bíblicos el pecado era presentado con frecuencia como un comportamiento “torcido”. La rectitud significa que ese comportamiento ha de ajustarse a la voluntad de Dios.
• “Lo escabroso será camino llano”. Lo escabroso dificulta el paso del caminante. El pecado no es una fácil conquista del hombre. Es un obstáculo que le hace tropezar y convierte en penoso el sendero que lleva a su propia realización. 
• “Todos verán la salvación de Dios”. No es el hombre el que se salva a sí mismo. Es Dios quien ofrece al hombre la salvación. Hay que tener los ojos abiertos para ver la salvación. Hay que abrir los ojos para ver al Salvador que se acerca a nosotros. 
- Señor Jesús, queremos escuchar la voz de los profetas que nos invitan cada día a preparar los caminos, para que puedas hacerte visible en nuestra vida y en nuestra historia. Ven Señor Jesús. 
José-Román Flecha Andrés

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Videos Reflexión: 1º Domingo de Tiempo de Adviento - Ciclo C - "Levántate, despierta " - (Ed. Verbo Divino - Monjas de Sant Benet - Youtube) -





Evangelio según San Lucas 21, 25-28.34-36 - "Levántate, despierta " -

1º Domingo
de Tiempo de Adviento - Ciclo C
"Levántate, despierta"
29/11/15
Lc 21, 25-28.34-36
Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas.
Los hombres desfallecerán de miedo por que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán.
Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria.
Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación».
Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes
como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra.
Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante del Hijo del hombre».
Palabra del Señor     
Reflexión
EL QUE ESTÁ POR VENIR
“En aquellos días y en aquella hora suscitaré a David un vástago legítimo, que hará justicia y derecho en el tierra”. Este oráculo de Dios que se encuentra en el libro de Jeremías (Jer 33, 14-16) nos introduce hoy en el tiempo del Adviento. Este es el tiempo de la espera y de la esperanza
• De la espera de un futuro que nos desvela un horizonte en el que se puede vislumbrar el derecho y la justicia. No la justicia de los que se apoyan en el poder del dinero y de las armas para arrogarse el derecho de “ajusticiar” a todos los que consideran como enemigos de sus ideales o de sus intereses. 
• Y de esperanza, porque el mismo oráculo nos anuncia que ese horizonte no es fruto de las estrategias humanas. Es un puro don de Dios. Por eso el texto concluye con unas palabras que nos invitan a elevar los ojos a lo alto: “En aquellos días se salvará Judá y en Jerusalén vivirán tranquilos, y la llamarán así: “Señor –nuestra- justicia”.

EXHORTACIONES
En el evangelio que se proclama en este primer domingo de Adviento, Jesús anuncia que habrá signos en los astros, angustia entre las gentes, estruendo del mar y hombres que quedan sin aliento, agarrotados por el miedo ante lo que se le viene encima al mundo (Lc 21, 25-36). Pero esta profecía incluye tres exhortaciones que conviene leer en sentido inverso:
• “Estad despiertos”. Si nos mantenemos en vela podremos llegar a discernir los signos de los tiempos y aprender el profundo significado que encierran para nosotros.
• “Tened cuidado”. Si perdemos la esperanza en el futuro, nos dejaremos emborrachar por el vicio y el dinero, que nos ofrecen en el presente una seguridad ilusoria.
• “Alzad la cabeza” Si levantamos la vista solo para lamentarnos no habremos conseguido mucho. Levantamos los ojos para descubrir la liberación y al Liberador.
De hecho el texto evangélico de hoy no promete algo sino la llegada de Alguien: “Manteneos en pie ante el Hijo del hombre”.

ACTITUDES
En la segunda lectura de la misa de hoy leemos un trozo del primer escrito cristiano: la primera carta de Pablo a los fieles de la ciudad de Tesalónica. En este mensaje, el Apóstol subraya tres actitudes que acompañan a la esperanza:
• Rebosar de amor mutuo. Esta es la verdadera actitud del cristiano ante los demás. No se puede esperar al Señor viviendo en la indiferencia, y menos aún en el rencor. 
• Pedir la fortaleza. Esta actitud nos sitúa ante nosotros mismos. Nuestra debilidad nace de nuestro acomodo y nuestra poltronería. Sólo la austeridad nos hará fuertes para esperar.
• Mantenerse irreprensibles ante Dios. Esta tercera actitud nos lleva a examinar nuestra conciencia ante Dios. El conoce nuestro corazón y nuestra verdad más oculta. 
- Señor Jesús, conocemos las instrucciones que en tu nombre nos han entregado tus apóstoles y ha conservado para nosotros una larga tradición. Concédenos la fuerza para llevarlas a cabo, de forma que esperemos ardientemente tu venida y la preparemos con nuestro compromiso diario. Ven Señor Jesús. 
José-Román Flecha Andrés      

martes, 17 de noviembre de 2015

Comienzo del Año Litúrgico: Ciclo C - Tiempo de Adviento

Se leerá el Evangelio según San Lucas, comienza con el Tiempo de Adviento y
 finaliza con la Solemnidad de Cristo Rey


Videos Reflexión: "Solemnidad de Cristo Rey" - 34º Domingo de Tiempo Ordinario Ciclo B - (Ed. Verbo Divino - Monjas de Sant Benet - Youtube) -





Evangelio según San Juan 18, 33b-37 - "Solemnidad de Cristo Rey" -

34º Domingo
de Tiempo Ordinario - Ciclo B
"Solemnidad de Cristo Rey" -
22/11/15
Jn 18, 33b-37
Pilato llamó a Jesús y le preguntó: «¿Eres tú el rey de los judíos?».
Jesús le respondió: «¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?».
Pilato explicó: «¿Acaso yo soy judío? Tus compatriotas y los sumos sacerdotes te han puesto en mis manos. ¿Qué es lo que has hecho».
Jesús respondió: «Mi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi realeza no es de aquí».
Pilato le dijo: «¿Entonces tú eres rey». Jesús respondió: «Tú lo dices: yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz».
Palabra del Señor   
Reflexión
EL REY DE LA VIDA
“Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa; su reino no tendrá fin”. Estas palabras del libro de Daniel siguen a la visión de un personaje entrevisto “como un hijo de hombre”, que llega sobre las nubes del cielo (Dan 7, 13-14).
La explicación que sigue a continuación nos indica que la visión se refiere a todo el pueblo de Dios en su conjunto: “Los santos del Altísimo recibirán el reino y lo poseerán para siempre por los siglos de los siglos” (Dan 7,18).
Sin embargo, ese reinado del pueblo de Dios no se deberá a sus propias fuerzas. Los elegidos serán pisoteados y aplastados por los poderes de la tierra, hasta que el “Anciano” haga justicia a los santos del Altísimo y puedan tomar posesión del reino (Dan 7,22).

UN REINO SIN VIOLENCIA
En el evangelio que se proclama en esta fiesta asistimos al diálogo entre Pilato y Jesús (Jn 18 33-37). El representante del Imperio Romano ha debido de oír algunos comentarios sobre la entrada de Jesús en Jerusalén. Muchos habían identificado su llegada con la de los reyes que regresaban victoriosos de una batalla.
• De ahí la primera pregunta: “¿Eres tú el rey de los judíos?” La respuesta de Jesús evoca el sistema de información del Procurador romano. Pero nos parece también dirigida a cada uno de nosotros: “¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?” Tendremos que preguntarnos si nos hemos preocupado de acceder personalmente a la fe en el Señor.
• Hay una segunda pregunta de Pilato, que se interesa por los motivos que pueden haber llevado a los jefes a entregarle a Jesús como un reo: “¿Qué has hecho?” La respuesta de Jesús ha sido mil veces comentada: “Mi reino no es de este mundo”. El reino de Jesús no es un peligro para el Imperio. No se basa sobre la violencia. No es impuesto ni defendido por legiones armadas. Y nunca habría debido imponerse de esa forma.

UN REINO DE LA VERDAD
Pero hay todavía una tercera pregunta de Pilato: “Con que ¿tú eres rey?”. La respuesta de Jesús nos revela su identidad: “Tú lo dices: soy rey. Yo para eso he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”. La verdad y la voz se convierte en viva interpelación a lo largo de los siglos.
• “Testigo de la verdad”. Así se manifiesta en este momento supremo el que se había identificado como “el camino, la verdad y la vida”. Revelar la verdad de Dios y la verdad del hombre habría de hacer de él un testigo, es decir un “mártir”.
• “Escucha mi voz”. El pueblo de Israel había sido exhortado muchas veces a escuchar la voz de Dios. Pero Jesús es la palabra última y definitiva de Dios. Los que escuchan su voz forman ese nuevo reino de la vida y de la justicia, del amor y de la paz. 
- Señor Jesús, como los Magos te buscamos como rey. Como Pilato comprendemos que la cruz es tu verdadero trono. Queremos escuchar tu voz y acoger tu palabra para dar testimonio de tu verdad en este mundo nuestro. Bendito seas por siempre, Señor. 
José-Román Flecha Andrés  
   

martes, 10 de noviembre de 2015

Evangelio según San Marcos 13, 24-32 - "La manifestación gloriosa del Hijo del hombre" -

33º Domingo
de Tiempo Ordinario - Ciclo B
"La manifestación gloriosa del Hijo del hombre"
15/11/15
Mc 13, 24-32
Jesús dijo a sus discípulos; "En aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán.
Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria.
Y él enviará a los ángeles para que congreguen a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte.
Aprendan esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano.
Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta.
Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto.
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre."
Palabra del Señor   
Reflexión
EL MENSAJE DE LA HIGUERA
“Muchos de los que duermen en el polvo despertarán: unos para vida perpetua, otros para ignominia perpetua”. En la primera lectura de la misa de hoy el libro profético de Daniel anuncia el tiempo de la resurrección (Dan 12, 1-3).
Nos es difícil imaginar ese tiempo futuro que anunciaron los profetas. Pero el texto nos dice, al menos, que la venida del Señor será al mismo tiempo un momento de juicio y de salvación. A la libertad humana ha sido confiada la posibilidad y la responsabilidad de decidir.
El futuro que nos ha sido prometido no puede arrancarnos del presente. Al contrario, lo convierte en ocasión y escenario para nuestro compromiso de fe y de caridad. El futuro al que nos orienta la virtud de la esperanza se va preparando en este presente, marcado por la virtud de la paciencia.

TRES GRANDES VALORES
También el evangelio que hoy se proclama nos invita a mirar confiadamente al futuro (Mc 13, 24-32). Como en muchas otras ocasiones, también en esta profecía podemos fijar nuestra atención en tres protagonistas y los tres grandes valores que representan
• En el centro del mensaje se anuncia la venida del Hijo del hombre. Su llegada sobre las nubes indica su divinidad. El poder y la majestad del final evocan el poder y la majestad que hicieron posible la creación en el principio.
• Protagonistas son también el sol, la luna, las estrellas y los astros del cielo. Bien sabemos que los astros eran divinizados y adorados en el mundo pagano. Por tanto, la Venida del Señor no significa el fin del mundo, sino el fin de un mundo que ha sido marcado por el peso de nuestras frecuentes idolatrías.
• Además el texto anuncia que los ángeles reunirán a los elegidos de los cuatro vientos o puntos cardinales. La venida del Señor será el signo y el inicio de una comunidad universal que ha de reunir en la verdad y en el amor a gentes procedentes de todo pueblo y toda lengua.

LA TIERRA Y SUS SEÑALES
El relato evangélico pone en boca de Jesús una breve parábola: la de la higuera que parece recobrar vida en primavera. 
• “Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deducís que el verano está cerca”. Con frecuencia se acusa a los creyentes de vivir alienados, colgados de un futuro utópico. Pero la esperanza no puede alejarnos de este mundo. Al contrario, nos exige vivir atentos a esta tierra y vivir amando esta tierra 
• “Cuando veáis vosotros suceder esto, sabed que él está cerca, a la puerta”. La venida del Señor es cierta, pero es incierto el momento que esperamos. La aparición de los grandes valores humanos, por humilde que parezca, es ya un signo de la presencia del Reino de Dios y de la manifestación del Señor de la historia. 
- Señor Jesús, en cada eucaristía manifestamos nuestra decisión de vivir aguardando tu venida. Que la paciencia y la perseverancia sean un testimonio de la verdad de nuestra esperanza. ¡Ven, Señor Jesús!
José-Román Flecha Andrés